De vez en cuando, Internet decide colectivamente una nueva frase. Últimamente, ha sido “energía de protagonista”.
Por lo general se dice con una sonrisa. A veces como un cumplido. A veces con un poquito de burla, como si disfrutar plenamente de tu propia vida pudiera ser… un poco dramático.
¿Pero realmente lo es?

Tal vez la energía de protagonista no se trate de mover el cabello en cámara lenta o de fingir que hay una banda sonora siguiéndote a donde vayas. Tal vez simplemente se trate de estar presente. De notar cuando algo te alegra. De permitirte sentir que realmente estás dentro de tu propio día en lugar de simplemente desplazarte por él.
Ser el protagonista de tu propia historia no significa que creas que el mundo gira a tu alrededor. Simplemente significa que aceptas que este es tu punto de vista. Y cuando lo miras de esa manera, se siente mucho menos vergonzoso y mucho más liberador.
Piensa en la última vez que entraste a un lugar que te hizo sentir curioso otra vez. Ese tipo de lugar donde no solo observas, sino que exploras. Esa es la idea detrás de IKONO.
En IKONO, no tienes que actuar. No hay una manera “correcta” de moverte por el espacio. Vagabundeas. Descubres. Abres una puerta solo para ver qué hay detrás. Algunas habitaciones podrían hacerte reír. Otras podrían hacerte detenerte. Algunas podrían despertar tu niño interior sin pedir permiso primero.
Puedes tomar fotos. Puedes girar sobre ti mismo. Puedes simplemente quedarte quieto y absorberlo todo. La experiencia cambia dependiendo de cómo decidas entrar en ella, lo cual es, de una manera muy simple, energía de protagonista en acción.
No estruendosa. No exagerada. Solo comprometida.

Tal vez la razón por la que la frase a veces se siente extraña es porque nos han enseñado a minimizar nuestra emoción. A no “darle demasiada importancia” a las cosas. A actuar como si sentirse conmovido o encantado fuera, de alguna manera, demasiado.
¿Pero y si no lo es?
¿Qué pasaría si permitirte disfrutar plenamente de algo, una habitación colorida, un detalle sorprendente, una risa compartida, es simplemente participar en tu propia historia?
No necesitas una trama dramática. No necesitas un gran discurso. A veces, ser el protagonista es tan simple como elegir ir a un lugar nuevo, mantener la curiosidad y permitirte divertirte.